Google ha estado desplegando una función llamada Avatar dentro de la aplicación Gemini que permite crear un clon de IA con su propia cara y voz, y usarlo después para protagonizar vídeos generados por IA. Empezó a llegar a los suscriptores de pago de forma más amplia a principios de junio de 2026, y si usa Gemini, probablemente acabe encontrándola tarde o temprano — ya sea en su propia versión o, con el tiempo, en la de un conocido.
Cómo funciona. La creación del avatar es un proceso guiado: en la aplicación Gemini, pulse «Añadir archivos» en el cuadro de mensaje y elija Avatar, luego escanee con el teléfono el código QR que aparece. El sistema le pedirá que mire a la cámara, gire la cabeza en varias direcciones y lea algunos números en voz alta para que pueda mapear su cara y su voz. Todo el proceso lleva unos minutos. Después, puede incorporar su avatar a una conversación escribiendo «@me» o su nombre, y el modelo de generación de vídeo de Gemini — llamado Omni — puede producir vídeos cortos en los que usted parece estar hablando, con su cara y voz reales.
Quién puede usarlo. Avatar requiere un plan de pago de Google AI (Plus, Pro o Ultra) — no está disponible en el nivel gratuito. También es necesario tener 18 años o más, y ser quien esté físicamente presente durante la configuración; no es posible crear un avatar de otra persona a partir de una foto.
La medida de seguridad que conviene conocer. Cada vídeo que Gemini genera con Avatar lleva integrada en el archivo una marca de agua invisible de SynthID. No cambia el aspecto del vídeo, pero permite que las herramientas de Chrome y Google Search confirmen si un clip fue generado por IA — útil si alguna vez necesita comprobar si un vídeo que parece ser suyo (o de otra persona) es real.
Lo que aún no está disponible. Algunos análisis del código de la aplicación Gemini de principios de julio de 2026 encontraron texto no publicado que hace referencia al uso compartido de avatares — la posibilidad de enviar su avatar de IA a otra persona para que pudiera usarlo y generar sus propios vídeos. Esa función aún no se ha lanzado y Google no ha confirmado ninguna fecha; los análisis de código revelan habitualmente elementos que cambian o nunca llegan a publicarse, así que conviene tomarlo como un anticipo de una posible dirección, no como un anuncio.
Por ahora, la conclusión práctica es más sencilla: si aparece un vídeo que tiene exactamente el aspecto y la voz de alguien que conoce, herramientas de «clonación con IA» como esta explican en gran parte por qué eso es ahora posible con nada más que la cámara de un móvil y unos minutos. Nuestra guía sobre cómo saber si una videollamada es un deepfake cubre las formas de comprobarlo cuando importa.